Con miedo nunca se arregla nada

[…] Está claro que ellos no saben hablar otro idioma que el de la violencia.

A lo mejor es el idioma que les han enseñado.

No me digas que eres uno de esos progresistas que creen que esos psicópatas que asesinan a civiles inocentes son las víctimas.

No, soy uno de esos tontos que piensan que si uno mata a alguien debería ser juzgado por ello, sea un psicópata, policía o presidente.

Eres aún peor entonces.
(Sense8)

Madre mía, ha pasado ya casi un año desde que escribí la última entrada. O mejor dicho, ha pasado casi un año desde que creí que debía escribir una entrada. Curiosamente el tema es el mismo y la verdad es que preferiría que no lo fuese. Creo que el título de la entrada, así como la referencia, ambos de la serie Sense8, concuerdan muy bien con la sensación que se vive en estos momentos en occidente.

Esta mañana hablaba Chema Gil, -analista de seguridad y terrorismo del Observatorio de Seguridad Internacional-, en el programa “Hoy por hoy”, donde explicaba que: “O construimos sociedades sin exclusión o el terrorismo va a seguir captando”.

http://play.cadenaser.com/widget/audio/001RD010000004584505/

Me sorprendía escuchar en palabras de otro algo que tantas veces he hablado de manera profesional y entre amigos. Me sorprendía escuchar que alguien diese importancia a la no exclusión, sin repetir esos discursos de “ellos vs. nosotros” que tanto les gusta a los medios.

Y me molesta sorprenderme, porque algo mal debe de ir en una sociedad cuando algunas personas prefieren una promesa en otra vida ante nada que pueda haber en esta. ¿Qué debe de pasar por la cabeza de alguien cuando toma una decisión tan drástica?

Es curioso como la lógica que nunca tuvieron las ideas racistas se deshace aún más con este tipo de sucesos. Cuando hablamos de que los terroristas son segundas y terceras generaciones de inmigrantes creo que no debería de mencionarse siquiera que son inmigrantes, porque no lo son. Cuando tienen estudios, dinero, amigos, familia… E incluso se desconoce una implicación real en una ideología religiosa ¿qué nos queda? ¿Un color de piel? Supongo que los títulos perderían garra si se elimina la nacionalidad de los sujetos, imaginadlo: “el presunto terrorista era de color tostado”.

Lo que hay es un gran sentimiento de desarraigo, de exclusión social, de no encajar en la sociedad. Un pequeño sentimiento que todos hemos sentido a lo largo de nuestras vidas pero que en las manos equivocadas puede volverse muy peligroso… Y acrecentarse por un color de piel distinto, y una cultura que quizás ya ni siquiera sea la propia, sino la de los padres, o incluso la de los abuelos.

No sabéis la cantidad de comentarios malintencionados sobre raza, religión o país de origen que escuchamos de manera diaria, en serio, haced una prueba. No me refiero sólo a los insultos, también a los chistes sin gracia, o a la doble moral de los informativos cuando dicen únicamente la nacionalidad de los delincuentes en el caso de que no sean españoles.

No estoy diciendo que menospreciar a alguien sea motivo para matar a otros, quitar la vida a alguien nunca debería de tener motivos. Simplemente considero que deberíamos impedir que esas excusas existiesen.

Y es que no hace falta ver a un Trump, o una Le Pen para sentirnos mejor con nosotros por no ser así. Debemos hacer autocrítica. Al fin y al cabo si el suicidio es un acto social como decía Durkheim, en este caso podemos aplicar la misma teoría.

Algo estamos haciendo mal, todos, como sociedad.

Sobre el odio

¡Verdad, Esta! —
Bajo el gobierno de los hombres enteramente grandes,
La pluma es más poderosa que la espada. Observad
¡La varita de los archi-hechiceros! – En sí misma una nada! —
Pero tomar la brujería de la mano del maestro
Para paralizar los Césares, y golpear
¡El ruidoso jadeo de la tierra! — Arrojad la espada —
¡Los Estados pueden ser salvados sin ella!
Edward Bulwer-Lytton (Richelieu; Or the Conspiracy)

 

Llevaba días queriendo escribir esto.  Internet ya está integrado con nosotros completamente, tanto que muchos dicen (y decimos) que actualmente es tan necesario como un techo , ¿cómo si no podríamos a día de hoy buscar empleo por ejemplo?

Sin embargo últimamente me encuentro con un hecho no deja de sorprenderme: todo el odio que hay en las redes sociales. Vale, obviamente todos en nuestras vidas nos quejamos y odiamos y gritamos y nos peleamos ¿pero qué pasa cuando compartimos ese pensamiento oscuro y lejos de nosotros se comparte en internet? Que crece.

Hace unos días leía una noticia que decía que más del 50% de los europeos dentro de la UE asociaban refugiado musulmán con terrorismo.

No sé qué credibilidad tiene el Centro de Investigaciones Pew, que fue quien realizó esta estadística, pero no me la podía creer, ni tampoco quería.

Hasta que me he despertado hoy.

El atentado de Niza nos deja imágenes desgarradoras, es un hecho horrible que transmite miedo y dolor, y creo que ese miedo y dolor es el que nos provoca ser peor personas.

Entre los comentarios de solidaridad y apoyo a los afectados por lo sucedido hay un número incontable de mensajes cargados de violencia, quizás no tan apoyados como los primeros pero más dañinos, más corrosivos.

Palabras en contra de ideologías, de colores de piel, de lenguas distintas… de al fin y al cabo  personas.

Y sé que hay muchas personas que aunque no lo apoyen abiertamente en internet, pues no deja de ser una red abierta en la que todo lo que decimos nos puede afectar posteriormente, sí que lo susurran por debajo, bisbisean queriendo un mundo mejor pero no saben que la violencia no es la solución.

Ante esto yo ya no sé qué hacer ¿realmente somos el país que gritaba el “NO A LA GUERRA” hace ya 13 años? ¿O somos una nueva versión retorcida que se mueve por el miedo que provoca el no saber?

Esta mañana escuchaba a un chico francés de origen español decir que en la televisión francesa no habían puesto las escenas del camión. No sé si será verdad, pero he decidido no verlas. No creo que me sirvan para nada más que regodearme en ese morbo mezquino que tenemos las personas, y ayudar a que el miedo crezca.

Como decía  Edward Bulwer-Lytton: “La pluma es más poderosa que la espada” , no dejemos que las palabras hagan más daño aún.

¿Qué pasa si unimos a un ex agente del servicio secreto británico y a una trabajadora social? Que surge Batman

Batman, por todos los beneficios que implica y el tiempo que Bruce Wayne le dedica, es finalmente una herramienta para los esfuerzos de Bruce Wayne de hacer del planeta un lugar mejor. –Benjamin Karney (Batman Unmasked)

Batman es conocido mayormente por seguir un código ético muy claro: la lucha contra el mal y que él no es el verdugo de nadie.

Pero un lector poco observador puede plantearse: ¿Por qué Batman mete una y otra vez al Joker y demás villanos en el Sanatorio Arkham en vez de matarlos y acabar con el problema de una vez con todas? Al fin y al cabo los crímenes causados por los villanos de la franquicia son muy sangrientos y horribles para que nadie se plantee que la muerte de alguno de ellos sea algo negativo.

Esto se debe a dos motivos:

El código ético de Batman que consiste en no matar. Puede golpear, encerrar, patear, amenazar… Pero no matar. Batman insinúa que podría matar a alguien, y es ese miedo provocado el que causa que sus enemigos hablen, se rindan. Y si no la lucha les terminará llevando entre rejas.

Los malos clásicos de Batman: El Joker, Dos Caras, El Pingüino… No son villanos al uso. Todos ellos son personas con enfermedades mentales diagnosticadas. El cómic en ocasiones juega con esta idea que por desgracia cala mucho en la gente. Que un asesino sea “original” con sus crímenes no significa que tenga una enfermedad mental, el mal existe entre las personas ya está. Sin embargo muchas han sido las ocasiones en las que con más o menos razón distintos especialistas han diagnosticado problemas reales a las mentes de los villanos del murciélago. De hecho la creación de Harley Quinn se genera en el intento de curar al Joker a través de una psicóloga, sin embargo la terapia se tuerce al enamorarse Harley del Joker, originando una  nueva patología en la mujer.

jok

Pero para explicar las motivaciones de Batman quizás nos tengamos que remontar años atrás.

El punto de inflexión de Bruce Wayne es la muerte de sus padres. Sin ese hecho puede que Bruce sólo hubiera sido un playboy millonario con tintes filantrópicos.

La dramática salida del cine –a veces teatro–, comparándonos a El Zorro con el propio Batman (millonario de día/justiciero de noche). Y esa muerte dibujada de mil formas distintas en la que Martha y Thomas Wayne deciden ir por un callejón oscuro, lo que provoca que sean atracados y disparados por un ladrón de poca monta como Joe Chill –u otro–. Es la que divide a Bruce Wayne de Batman.

Y hacia finales del s.XX se decide suplir la figura materna y paterna del aún Bruce Wayne tras la muerte de sus progenitores a través de Alfred, el mayordomo de la familia de toda la vida cercano y fiel pero al mismo tiempo ex agente del servicio secreto británico, y a través de Leslie Thompkins, trabajadora social –más adelante también doctora, cosas de la vida nuestra profesión no es querida por el fandom–, mucho más autoritaria pero con un código ético basado en la no violencia.

lesl

Esta dicotomía Alfred/Leslie, pone al joven Bruce en una encrucijada ¿debe defender a los inocentes utilizando su fuerza? ¿o existe una manera de hacerlo sin usar la violencia? Finalmente elige la opción de seguir luchando el crimen como Batman. Lo que de alguna manera le hace sentir mal tanto a él como a ella. A Leslie por no haber sido una buena figura de autoridad y a Bruce –ahora ya Batman– por no poder tomar la opción pacífica. Y tener que actuar además fuera de una ley en la que sólo el Comisario Gordon parece estar limpio.

Pese a ello y aunque Batman no lo sepa, su forma de hacer las cosas tiene mucho de ambos. La lealtad de Alfred y su conciencia moral que en muchas ocasiones le ha mantenido cuerdo. Y que al igual que Leslie acepta a los drogadictos y los ladrones reincidentes una y otra vez en su clínica esperando que algún día se curen y puedan formar parte de la sociedad, Batman hace lo mismo con los delincuentes llevándolos una y otra vez a Arkham, a pesar de que muchos crean que matarles es la solución.

 

Desafiando al 2016: Trabajo Social y búsqueda de empleo

No me arrepentiré si fallo persiguiendo mis sueños. De lo que no me quiero arrepentir, es de no hacerlo. Akito Takagi (Bakuman)

Quitando las telarañas al blog.

Estoy en búsqueda activa de empleo, no soy la única, lo sé. Pero a lo largo de estos meses en los que me he esforzado en cambiar currículums y demás me he dado cuenta de lo difícil que es encontrar empleo en nuestra profesión.

La cuestión es que sólo con la carrera no vale,  la Complutense en la Comunidad de Madrid gradúa cientos de alumnos al año y no es la única universidad. Pero esto ya lo sabíamos. ¿Qué hace entonces que tú seas especial? ¿Qué te diferencia de los demás? Te planteas estudiar un máster (actualmente posgrado), pero han subido a unos precios abusivos. ¿Qué puedes hacer entonces?

El problema es que tú no eres el único actor en esta película, y es que las empresas, asociaciones, organizaciones y demás que buscan trabajadores sociales juegan un papel que se escapa de tus manos.clerk-18915_1920

En general hay tres tipos de ofertas de empleo:

Los que te piden más requisitos que lunares tiene un vestido flamenco: Años de experiencia específica, idiomas, formación externa, coche, horario flexible… Ofertas imposibles que cuando curiosamente cumples todos los requisitos más de 200 personas ya se han inscrito.

Los que ven como requisito IMPRESCINDIBLE tener discapacidad. Vale, comprendo que Trabajo Social es una carrera que tiene que apoyar más la inclusión de todo tipo de colectivos, yo misma aplaudo este hecho. ¿Pero tiene que ser imprescindible? ¿Realmente necesitas poner un cierre tan grande a una oferta de empleo? ¿No puedes simplemente valorar positivamente una discapacidad y en el caso de tener dos currículums exactamente iguales escoger el que tiene discapacidad? Porque veo ofertas que se reciclan cada dos meses con este requisito. Y creo que no lo estamos usando correctamente. (Aunque también tiene 200 personas inscritas, la gente debe de creer que es como la lotería).

Las ofertas de empleo… ¡Que resultan ser ofertas de voluntariado! Mis favoritas, piden muchísimos requisitos (que seguramente quien se inscriba ni cumplirá, pero eh, tiene buena voluntad), horario flexible, idiomas… Pero no vamos a pagarte por ello. Sois Trabajadores Sociales, deberíais de trabajar gratis. Explícaselo a un médico que seguramente se ría de ti, pero lo que hace un Trabajador Social lo podría hacer cualquiera ¿No?

Pues no.

Ahora que se acerca el verano aparecen muchas ofertas de empleo de horas sueltas como trabajadores sociales, empleos de menos de 20 horas semanales con sueldos bajos y que acabarán cuando las vacaciones acaben. Estas ofertas deberían de ser perfectas para personas que aún no tienen la experiencia necesaria, no están lo suficiente para poder liarla, pero sí como para aprender el funcionamiento del lugar. Sin embargo están dirigidas a personas con currículums muy superiores, personas con 3 a 5 años de experiencia específica, con idiomas, con 100 y 200 horas de formación también específica. Lo que hace que las personas que no han logrado encauzarse laboralmente vivan en una espiral de trabajos malos, y a los que no nos dan la oportunidad simplemente nos crucemos de brazos intentando no deprimirnos en exceso. Buscando, incansablemente e intentando demostrar a los demás que trabajar de lo que realmente quieres es posible.

¿Respetamos realmente nuestra profesión? ¿Ayudamos a que los que vienen detrás encuentren trabajo o simplemente agarramos nuestro asiento y cruzamos los dedos?

Os animo a aprender, a no abandonar y a seguir intentándolo.

Yo seguiré haciéndolo.

Distorsiones cognitivas, qué son y cómo le afectan a Sansa Stark

 

Sintió la nieve en las pestañas, la saboreó en los labios…Era el sabor de Invernalia, el sabor de la inocencia, el sabor de los sueños.

(Sansa Stark  “Choque de Reyes”)

¿Qué son las distorsiones cognitivas?

Las distorsiones cognitivas son esquemas equivocados. Normalmente interpretamos los hechos  con las distorsiones generando problemas y  consecuencias negativas: alteraciones emocionales como consecuencia de la perjudicial creencia en los pensamientos negativos, conflictos en las relaciones con los demás donde es posible que las interpretaciones erróneas generen conflictos, o en la manera de ver la vida dando lugar a una visión simplista y negativa.

Para explicarlas he realizado un resumen de algunas de las que aparecen en el libro Para salir del laberinto (Álvarez, 1997)

  • Filtraje: Se escoge algo negativo de uno, de los demás o de las circunstancias y se excluye el resto. Conocida también como la “descalificación de lo positivo”.
  • Pensamiento Polarizado o Pensamiento de Todo o Nada: No existen los términos intermedios, las cosas son buenas o malas. Si uno no es perfecto entonces es imbécil. Si no es blanco, entonces es negro… No existen escalas de grises.
  • Sobregeneralización: Se extrae una conclusión general de un simple incidente. Sobregeneralizamos cuando decimos “nadie me quiere” después de haber roto una relación por ejemplo o, “nunca tendré otra oportunidad”.
  • Interpretación del Pensamiento: Consiste en creer adivinar exactamente lo que los demás están pensando, es cuando “conocemos” perfectamente sus motivos o intenciones más ocultas o profetizamos acerca de las reacciones que la gente exhibirá en un momento dado.
  • Visión Catastrófica: Hace referencia a un sobre-énfasis irreal de las consecuencias más negativas y no placenteras de una situación actual o potencial. Su manifestación característica es la expresión: “y si” ¿y si salgo a la calle y me atracan…?. Es la tendencia a esperar siempre lo peor.
  • Personalización: Es tomar los aspectos de una situación a un nivel personal innecesario. La persona se considera el centro del universo y cree que todo lo que la gente hace o dice es una forma de reacción hacia ella. “Seguro que ha cambiado la foto de perfil del Facebook para poner en la que está con Rebecca porque sabe que me cae mal”.
  • Falacias de Control: Consiste en cómo la persona se ve a sí misma de manera extrema acerca del grado de control que tiene sobre los acontecimientos de su vida. O bien la persona se suele creer muy competente, o bien en el otro extremo se ve impotente y sin ningún control sobre los acontecimientos de su vida.
  • La Falacia de Justicia: Son códigos personales de justicia, que dictan a la persona en cada momento lo que “debería” y “no debería” ser; lo decepcionante e irritante es que los demás parecen guiarse por códigos diferentes. Lo que le parece a la persona “injusto” en el caso de que sus códigos no coincidan con los de los demás y por lo tanto que no estés de acuerdo con su idea de justicia.
  • Culpabilidad: Si algo no sale como lo tenías pensado culpabilizas a alguien del resultado de los acontecimientos.
  • “Los debería”: Son normas que la persona  cree que deberían de ser siempre así, tanto para los otros como para ella. Las personas deben de seguir siempre estas normas si no quieren enfadarle y ella misma las tiene que seguir para no enfadarse consigo misma por ello.
  • Razonamiento Emocional: Se trata de asumir nuestras emociones como verdades universales sobre todo las negativas. Tomamos los sentimientos como hechos o verdad. “Soy débil, feo…”
  • Falacia del Cambio: Actitud en creer que el bienestar de uno mismo depende de manera exclusiva de los actos de los demás. La persona suele creer que para cubrir sus necesidades son los otros quienes han de cambiar primero su conducta. Las palabras claves son: “Si tal cambiara tal cosa, entonces yo podría tal otra”.
  • Etiquetas Globales: Consiste en definir de modo simplista y rígido a los demás o a uno mismo a partir de un detalle aislado o por un aspecto parcial de su comportamiento.
  • Tener  Razón: Tendencia a probar de manera frecuente, ante un desacuerdo con otra persona, que el punto de vista de uno es el correcto y cierto. No importan los argumentos del otro, simplemente se ignoran y no se escuchan.
  • Falacia de la Recompensa Divina: Tendencia a no buscar solución a problemas y dificultades actuales suponiendo que la situación mejorará en el futuro, o uno tendrá una recompensa si la deja tal cual. El efecto suele ser el acumular un gran malestar innecesario, el resentimiento y el no buscar soluciones que podrían ser factibles en la actualidad.

 

Juego de Tronos.

Para que  resulte más sencillo de entender y comprendamos que es más frecuente de lo que creemos incluso en la ficción, siguiendo estas distorsiones he analizado los capítulos de los libros Juego de Tronos y Tormenta de espadas, de la saga titulada Canción de Hielo y Fuego referentes al personaje de Sansa Stark.

El libro Juego de tronos tiene 798 páginas, y 72 capítulos de los cuales 6 son narrados por la propia Sansa. Choque de Reyes en cambio tiene  928 páginas y  70 capítulos, 8 de ellos narrados por Sansa.

Ambos libros están situados en un mundo fantástico medieval dividido en dos grandes continentes Poniente (el occidental) y Essos (el oriental), en este mundo la magia ya no existe (aunque comienza a resurgir) y las guerras se han sucedido entre los diferentes reinos para conseguir el tan ansiado trono de hierro desde el que poder gobernar todo Poniente.

La historia se centra varios años después de la última gran guerra cuando el rey que gobernaba fue asesinado debido a una coalición de los diferentes líderes de los reinos de Poniente. Muchos de ellos deseaban destronar al rey porque el poder le había llevado a la locura, otros sólo por el simple hecho de conseguirlo ellos.

En este mundo imaginario en el que las estaciones duran años, las revueltas vuelven a sucederse por celos y envidias de los que creen que el actual rey no debería de ser el que mandara, lo que hará que muchos niños que nunca habían vivido una época de guerras tengan que enfrentarse a ellas cambiando por completo su sentido de la vida.

En este mundo cruel lleno de batallas y situaciones críticas vive Sansa Stark. Sansa a sus 11 años, es la hija de uno de los señores de Poniente (del señor de Invernalia) y futura reina de todo Poniente al estar prometida con el hijo del actual rey amigo de su padre.

Esta niña criada en un mundo de cuentos de batallas con caballeros y princesas no es capaz de entender lo que la rodea si no es como en uno de sus cantares.

¿Por qué he elegido a Sansa? Porque creo que es el personaje que más distorsiones cognitivas tiene por culpa de haber vivido a base de cuentos, rimas y, leyendas en su castillo.

 

Distorsiones en Sansa y contextualización cronológicamente.

-(A Sansa le han dicho que va a poder pasear junto a su prometido): “Si algo le daba miedo era Arya. Su hermana tenía la habilidad de estropearlo todo”

Se trata de una sobregeneralización, ya que cree que su hermana “tiene la habilidad de estropearlo todo”, es decir, que siempre lo estropea todo, si su hermana lo ha hecho mal alguna vez, lo sobregeneraliza creyendo que siempre lo va a hacer mal.

 

-(Arya le pregunta a su hermana que si quiere dar una vuelta con ella y un amigo por el pueblo en vez de pasear con la reina): “-Pero ¿Qué quieres ver?- Preguntó Sansa molesta. Ella se había vuelto loca de alegría con la invitación y la idiota de su hermana lo iba a estropear todo, como se había temido-. No hay más que prados, granjas y refugios.”

Aquí hay otra sobregeneralización referente a su hermana.

También hay una distorsión relativa a “Tener razón”: al decir “como se había temido”

Por último hay también una etiqueta global al hablar del pueblo, ya que aunque tenga parte de razón no sólo hay “prados, granjas y refugios”.

 

-(Arya insiste  en que la acompañe a dar un paseo por el pueblo): “No me gusta montar a caballo- replicó Sansa con convicción-. Te manchas toda y te duele todo el cuerpo”

Aquí hay un caso de filtraje, montar a caballo tiene cosas positivas, pero Sansa sólo ve lo negativo de la situación, es decir: El hecho de mancharse y de doler todo el cuerpo.

 

-(Hay un torneo en honor al padre de Sansa y todo el reino va a verlo): “Sansa llevaba aquel día un vestido precioso, una túnica verde que le resaltaba el castaño rojizo de la melena. Sabía que todos la miraban con aprobación y sonreían”.

Este es un caso de falacia de control. Sansa cree que todo el mundo gira alrededor de ella, aunque en realidad la gente está atenta al torneo e incluso de mirar a alguien sería al rey o a la reina pero no a ella.

 

-(Sansa y su doncella Jeyne de la misma edad están viendo las justas del torneo): Jeyne se tapaba los ojos como una niña asustada cada vez que un hombre caía, pero Sansa  era más dura. Una gran dama sabía comportarse durante un torneo”.

Este es por un lado un caso de “Los debería”: Este es uno de los ejemplos que hay en el libro de cómo cree ella que debería de comportarse. “Una gran dama sabía comportarse durante un torneo”. Realmente cree que debería de comportarse así y por eso piensa que Jeyne no lo hace así, porque ella no es una gran dama.

También es un caso de personalización, se compara con Jeyne en como ella a diferencia de su amiga es más dama.

 

-(Aparece Beric, uno de los caballeros y Jeyne muestra su admiración por él): En opinión de Sansa Jeyne se comportaba como una tonta. Al fin y al cabo no era más que la hija de un mayordomo, y por mucho que suspirase por él, Lord Beric nunca se fijaría en alguien tan inferior, ni aunque la diferencia de edad no fuese tan abismal”.

Este es un ejemplo de etiqueta global: “Al fin y al cabo no era más que la hija de un mayordomo […]” Sansa en este caso “etiqueta a Jeyne como hija de un mayordomo y a Beric como caballero y da por supuesto que es una relación que no puede prosperar.

 

-(Ha sucedido una revuelta y varios de los hombres del padre de Sansa han muerto por culpa de las órdenes del príncipe): “Sabía que su padre estaba muy enfadado, pero no era justo que le echara la culpa a Joff”

A pesar de que Sansa sabe que los hombres de su padre han muerto por culpa de Joffrey ella cree que el hecho de que su padre se haya enfadado es injusto, por lo tanto estamos hablando de falacia de justicia.

 

-(Sansa y Arya discuten, el padre de ambas les hace llamar y les dice que tienen que volver a Invernalia porque estarán mejor tras los últimos sucesos): “-¿Yo también?- A Sansa se le llenaron los ojos de lágrimas- ¡No es justo!”

Creo que es un caso de falacia de justicia, el padre de Sansa ve con claridad que sus hijas estarían mejor en casa lejos de los problemas que empiezan a surgir, pero Sansa considera desde su punto de vista que esa justicia no tendría que ser así.

 

-(El padre de Sansa ha sido condenado por el asesinato del rey, ésta es llamada para explicarle que las cosas van a cambiar a partir de ahora y que tal vez su padre muera por traidor): “Ella iba a casarse con Joffrey, estaban prometidos, hasta lo había soñado. No era justo que se lo quitaran todo por algo que había hecho su padre”.

Este es otro caso de falacia de justicia, a pesar de que todos están de acuerdo en que el matrimonio de la niña debe de pararse ya que su padre es un traidor, ella no cree que eso tenga porque ser así  chocando su visión de la justicia con la de los demás.

 

-(El hermano de Joffrey se ha caído y la hermana de ambos va a socorrerle): “-Deberías ir con ella-le dijo al Rey-. Quizá vuestro hermano esté herido.

-¿Y qué?-Joffrey se encogió de hombros.

-Deberíais ayudarlo y decirle que ha montado muy bien. Sansa era incapaz de detenerse”.

Esta es una distorsión de “los debería”, Sansa cree firmemente que Joffrey debería de auxiliar y apoyar a su hermano como indica en un par de ocasiones, a pesar de que como podemos observar Joffrey no piense lo mismo. Lo que molesta a Sansa.

 

-(Joffrey y su tío Tyrion hablan sobre la muerte del rey delante de Sansa, Tyrion le hace entender a su sobrino que su padre fue asesinado pero este no da signos de entenderlo y si lo hace no le importa): “Joffrey frunció el ceño. Sansa tuvo la sensación de que debía de intervenir. ¿Qué le decía siempre la septa Mordane? <<La cortesía es la armadura de las damas>> Se puso su armadura.”

Aquí vuelve a ver una distorsión de “los debería” Sansa cree que debería de intervenir en la conversación porque es lo que ella cree, pero a su vez también se para a pensar cómo debería de comportarse una dama. Dejando a un lado su primer pensamiento.

 

-(Tyrion y Sansa se han quedado a solas, éste le dice que no debe temerle): “<<Me habla con más dulzura que Joffrey- pensó-, pero la Reina también era amable antes. Es un Lannister, hermano de la Reina  y tío de Joff. No es un amigo. >>”

Hay un caso de sobregeneralización, a pesar de que Tyrion aún no le ha hecho nada y se ha portado bien con ella ya piensa que volverá a ocurrirle lo que le pasó anteriormente.

También hay un caso de etiqueta global, como es de la misma familia que le ha tratado mal piensa que él también le tratará mal aunque todavía no le haya hecho nada.

 

-(Ha resultado herida después de que Joffrey la mandara pegar): “El cardenal amoratado que le había proporcionado Ser Meryn era ya de un amarillo sucio, pero le seguía doliendo. […] Había sido culpa de ella, de Sansa. Tenía que aprender a ocultar mejor sus sentimientos.”

Es una distorsión cognitiva de culpabilidad, obviamente ella no es la culpable de que la peguen sólo por hablar, pero ella cree que sí.

 

Concluyendo

Como hemos podido observar la vida de Sansa está plagada de distorsiones cognitivas, entre las que hemos visto: Filtraje, sobregeneralización, falacias de control, falacias de justicia, culpabilidad, “los debería”, etiquetas globales y tener razón.

Me gustaría destacar cuatro de estas distorsiones que son las que se ven con mayor claridad y las que más se repiten a lo largo de los libros:

-Sobregeneralización: Para ella siempre “pasa lo mismo”, una persona no puede cambiar de forma de ser si algo ha hecho mal en alguna ocasión para Sansa siempre lo hará mal. Este es un pensamiento que no suele (ella) cambiar a lo largo del libro, no juzga a los demás por lo que hagan sino por lo que han hecho, distorsionando así la visión que tiene de los demás.

-Falacia de justicia: Sansa tiene una idea de justicia en la cual los demás siempre están en desacuerdo con ella. No para a pensar por qué esto ocurre así sino que directamente culpa a los demás de no estar de acuerdo con ella lo que le lleva a enfadarse con ellos.

-“Los debería”: Desde pequeña le han enseñado como debería de comportarse una señorita como ella, algo que se ha convertido en una norma rígida y que aunque llegado un momento de la historia en la que no esté de acuerdo con lo que se dice o hace no0 interviene porque no es lo que “debería de hacer una dama como ella”. Lo que la coarta a la hora de tomar muchas decisiones, además tiene un sentido del deber que le hace enfadar si los demás no lo siguen como ella, es algo que ha aprendido así y no comprende por qué los demás no lo hacen igual.

-Etiquetas globales: Generaliza todo lo que hay en su alrededor. Tiene una visión estereotipada del mundo.

Todas estas distorsiones hacen que Sansa resulte un personaje bastante incoherente con el mundo que le rodea. En el libro, sus ideas, comentarios y opiniones se alejan mucho de la realidad que nos muestra la historia, las cosas no son sólo como ella dice, pero tampoco quiere saber cómo son, encontrándose en un mundo alejado de lo que el resto de los personajes están viviendo. Todo ello le altera emocionalmente en múltiples ocasiones.Y es que si analizamos a Sansa Stark desde el punto de vista de las distorsiones cognitivas vemos que las mismas han conseguido que tenga una visión muy simple y plana de la vida… Al menos en los dos primeros libros.

Bibliografía

–           Álvarez,  R. (1997) Para salir del laberinto. España: Sal Terrae.

–           Martin, G.R.R. (1996) Canción De Hielo Y Fuego # 1 Juego De Tronos. España: Gigamesh Fantasía Y Ciencia Ficción S.l.

–           Martin, G. R.R. (1998) Canción De Hielo Y Fuego # 2: Choque De Reyes. España: Gigamesh Fantasía Y Ciencia Ficción S.l.

La problemática silenciada del hombre

¡No te comportes como un bebé!¡Ayuda a la princesa al menos!¡Compórtate como un hombre!¡Y mientras tanto, conoce un poco más el mundo!

 (Mari Illustrious Makinami  “Evangelion 3.33”)

Tengo suerte, tengo mucha suerte, hasta el año pasado en mi clase de género no me di cuenta de lo afortunada que soy al tener un padre que me quiere y que desde que tengo uso de razón  colabora en casa, sabe cocinar, va a la compra… Nunca me he sentido inferior por ser mujer en mi hogar.

Así que cuando el año pasado descubrí el mundo del feminismo y todos los movimientos feministas, tuve discusiones, disputas y una cantidad innumerable de debates, pero lo cierto es que aprendí mucho. Mi punto de vista cada día es más amplio, más rico.

Y en esta búsqueda incesante de conocimiento tuve la oportunidad este año de acudir a una charla del Centro Marie Langer http://madrid.procc.org/ , en la que mencionaron la problemática silenciada del hombre. Algo que nunca me había ni siquiera parado a pensar.

 

Los hombres no lloran…

 

… Y las mujeres no sustentan una familia.

Cierto es que las mujeres tenemos unos estereotipos marcados que por desgracia nos inculcan desde pequeñas, tenemos que ser sumisas, buenas amas de casa, buenas madres, sensibles, buenas esposas… Mujeres ideales que poco a poco van cambiando en la mentalidad de nuestro siglo.

La pregunta es ¿acaso no existen estereotipos para los hombres?

Pues la verdad es que sí, a pesar de lo que pueda parecer cuando alguien piensa en un hombre piensa en un tipo duro, fuerte, y sobre todo trabajador. Da igual si es listo, o tonto, da igual que sea buen padre, amable,  sensible, o que sepa cocinar. Si no cumple con los estereotipos de un hombre no es un hombre.

Y lo cierto es que se cumplen, conozco a muchas chicas que no tienen problemas con mostrar sus sentimientos, llorar, abrazar a otras personas… pero casi ningún varón. Es como si el sólo hecho de pensarlo les causara urticaria.

Tan profundamente está instalado en el colectivo general, que cuando hay un divorcio porque simplemente “se acabó el amor” muchos hombres no lo entiendan: “trabajé siempre muy duro”. ¿Y qué? No tiene nada que ver.

 

Pero entonces llegó la crisis.

Y con ella montones de hombres a una edad a la que es imposible encontrar trabajo perdieron su motivación en la vida. Su papel en la familia se ha visto tan relegado que no saben qué hacer cuando tienen tiempo libre, cuando no son ellos los que llevan el sustento a casa. Son padres y maridos que han trabajado duramente durante años para mantener una familia y que ahora su rol no encaja en la misma, porque nunca les han explicado que son más que máquinas que aportan dinero a casa. Ahora no valen nada, son inferiores.

Pero los hombres no tienen grupos de apoyo para hablar de sus sentimientos, y no pueden hablar de ese tipo de temas con sus amigos, porque los hombres de verdad no lloran.

 

Los roles de género nos afectan a todos.

Las mujeres nos esforzamos cada día más en ser independientes, pero al mismo tiempo seguimos con cargas familiares y de hogar que nos hacen tener que esforzarnos el doble, cuando la solución es si vivimos en pareja poder compartirlas.

Cuando ponen por ejemplo un cambiador sólo en el baño de mujeres y no a parte o también en el baño de hombres, no sólo estás obligando a la mujer a cambiar al bebé y forzándole a su vez a cumplir su papel como madre, sino que también impides a un padre a hacerlo (como le ocurrió a mi amigo Rafa hace ya algunos años) http://www.elcrisoldeciudadreal.es/2012/11/10/11906/madrid-no-es-para-padres/

Cuando siendo chico abrazas a una amiga pero no puedes hacerlo con un amigo sólo por su género. ¿Estás siendo coherente contigo mismo?

¿No te gusta hablar de tu sentimientos o sólo te da vergüenza por lo que dirán los demás? ¿Por no ser un hombre de verdad?

No existen mujeres ni hombres de verdad. Existen personas.

El trabajo social, las elecciones en la vida y las tonterías de la gente.

A poco más de unos meses de terminar (por ahora) mi vida universitaria y con ella mis estudios en trabajo social, multitudes de comentarios se han cernido sobre mi persona, todos ellos negativos, reincidentes y en la mayoría de los casos incluso ofensivos.

¿Qué no quieres oír consejos? Pues toma tres tazas.

Esa es la cruda realidad. Hay distintos tipo de personas y voy a ir explicándolas.

• La que ya terminado: Yo también estudié Trabajo Social y “no me ha servido para nada” pero es “una carrera bonita”.

¿Pero qué demonios? La frase es tan absurda que no puedo evitar enfadarme cada vez que pienso en ella. ¿Cómo es posible que no te haya servido para nada? ¿Qué estuviste haciendo durante la carrera? Otra cosa es que me digas que no encuentras trabajo. Bienvenida a España, casi cinco millones y medio de personas están como tú, no eres especial.

Luego está la frase “es una carrera bonita” ¿bonita? ¿Perdona? Hay miles de calificativos para la misma pero justo “bonita” no es uno de ellos. Cuando te tiras cuatro años oyendo de manera continua las palabras “exclusión social”, “dependencia”, “pobreza”, “maltrato”… No puedes coger y decirle a nadie de manera global que tus estudios han sido “bonitos”.

• La que lo sabe todo: Si hubieras seguido estudiando Educación Infantil ahora tendrías trabajo. (Ese es mi caso, pero puedes añadir cualquier carrera o frase parecida: Si hubieras estudiado ADE en vez de Veterinaria… No sé)

¿Quién lo dice? En serio, dime quién. No sólo sé de primera mano que eso es mentira, pues una de las mejores profesoras de magisterio infantil que conozco está en el paro desde hace tiempo, además insulta a mi criterio y me plantea que los planes B de mi vida tengan que ser los planes A porque otros lo decidan.

• El de “tengo un amigo que”: Tengo un amigo que también tiene trabajo social y no le sirvió para nada/se come los mocos.

Vuelta la burra al carro. De pronto he pasado de ser la única persona de mi entorno que conoce la carrera (a excepción de la propia gente de la facultad) a empezar a brotar trabajadores sociales por las esquinas. Dado que en Madrid la única universidad que imparte trabajo social  de manera pública es la Complutense , no me lo creo. Soy incapaz de creerme que de pronto TODO EL MUNDO tenga dos, tres, siete amigos trabajadores sociales, estén con los brazos cruzados, y se hayan pasado toda la carrera mirando al techo, perdonadme mi incredulidad.

Bienvenidos a mi vida.

Porque sí niños y niñas, mi vida es mía. Puedo equivocarme, seguramente lo haga. Estoy segura que el año que viene a estas alturas estaré muriéndome de asco en casa porque no haya ningún trabajo para mí. Pero esta ha sido MI decisión. Y sí, he aprendido multitud de cosas gracias a Trabajo social, tantas que de lo único de lo que me arrepiento es de haber pensado en algún momento de mi vida no acabarla.

Donar y caridad

“Porque la limosna fue siempre para mí un placer de los ricos: el placer desalmado de excitar el deseo de los pobres sin dejarlo nunca satisfecho. Y para eso, para que la limosna fuese aún más miserable y más cruel, inventaron la beneficencia y así añadieron el placer perverso de la limosna, el placer de divertirse alegremente con el pretexto del hambre de los pobres. La limosna y la beneficencia son para mi ostentación de riqueza y poder, para humillar a los humildes.” Eva Perón.

El otro día en clase tuvimos un pequeño debate que si bien no hizo que mi forma de hacer las cosas cambiara radicalmente, sí que hizo que me parara a pensar. Y quizás eso es lo que quiero hacer con este post.

Juegos y juguetes en Navidad

La pregunta es simple ¿Por qué tenemos en la  en el supermercado, en la iglesia… cajas llenas de juguetes usados? La respuesta también lo es: Para los niños pobres.

Ah, y es que ahí radica el problema. Resulta que un niño pobre se tiene que conformar con juguetes usados. Muchos pensarán ahora mismo “Mejor eso que nada” , que es algo (incluida una servidora) que pensamos todos, pero ¿un niño pensará lo mismo? ¿Le hará la misma ilusión recibir un juguete nuevo que un juguete usado?

Hace unos años estuve un tiempo de voluntaria en un comedor social cerca de mi casa. Durante las vacaciones de Navidad, dicho comedor social abría sus puertas a la posibilidad de que todo el mundo diese juguetes para los niños que iban al comedor social. Os asombraríais al ver la cantidad de basura que regalaba la gente, desde juguetes rotos hasta cómics de Tintín sin varias páginas. Las personas que estaban encargadas de estos juguetes tuvieron que deshacerse de muchos de ellos, pero estoy segura de que muchos en un estado no muy bueno llegaron a los niños.

Aunque parezca un caso aislado no es el único, si vais a algún centro en el que hagan este tipo de acogidas (como una iglesia) veréis que muchos de los juguetes no están en buen estado. Esto ocurre porque muchas veces donamos lo que ya no nos sirve y no nos damos cuenta de que esto tampoco sirve a otros.

Pero el estado de los juguetes no es el principal problema.

Elegir e imponer

Muchos insistiréis en la frase de antes la de “mejor usado que no”.  Haciendo de abogada del diablo cambié la palabra “Juguete” por “Ropa”. Y la gente insistió. Sin embargo si nos paramos a pensar, ahora de adultos nuestra forma de vivir y pensar es distinta a cuando somos pequeños. Un niño con ropa nueva y de moda siempre señalará a otro que tenga poca ropa, ropa vieja o ropa muy usada. ¿Qué no? Estoy segura de que el término “De la marca Nisu (ni su madre la conoce)” os viene a la cabeza alguno de esos momentos.

Bien, una vez llegados a este momento de pronto diréis “¿Eh? Acaso un pobre debe de vestir bien y tener juguetes nuevos mientras yo apenas llego a fin de mes?” Claro que no, estoy segura de que muchos llevaréis ropa de segunda mano o usada o hecha a mano. Yo soy fan cien por cien de los libros de segunda mano y tengo ropa usada o de hace años, pero hay una diferencia entre eso y la ropa que se dona: Lo mío es decisión mía. ¿Qué me dan una camiseta usada? Yo decido si me la pongo o no. ¿Qué me regalan algo de segunda mano? Yo elijo. Y si no lo acepto no pasará nada puesto que no es lo único que tengo y el día de mañana no se cortará mi suministro por ello.

¿Qué se puede hacer?

Buf, es difícil. Desde luego lo interesante sería que las familias sin recursos recibieran directamente un cheque, o un vale con lo que quieran. Porque sé que hay gente que no confiaría en dar el dinero directamente no vaya a ser que se lo queden los intermediarios o los que piensan que los intermediarios siempre se llevan un porcentaje del mismo. No obstante sea dinero, ropa o juguetes si alguien ajeno al beneficiario  se lo quiere llevar se lo llevará.

Además no todo el mundo puede donar dinero.

Otros países optan por el mercadillo. La gente dona ropa, muebles, libros, juguetes…  Todos esos objetos se venden en el mercadillo y lo que se saca se da en forma de cheque a las familias, solucionando así sus carencias. Puesto que si por ejemplo donas un kilo de lentejas a una familia estás obligando a ésta tomar lentejas a todas horas, pero tal vez les interesa más poder comprar fruta, o gafas para el hijo pequeño, o medicinas… Productos que con las donaciones no se podrían conseguir

Mi novio me preguntaba con todo esto “¿Y la ropa que no se consiga vender en el mercadillo que se hace con ella si pasa mucho tiempo?” Creo que es obvio que si  la gente no quiere camisetas(por ejemplo) que tal vez se vendan a 1 euro o menos es porque realmente esas camisetas no valen nada por lo tanto ¿Por qué iba a tenerla un pobre? ¿Porque es inferior y tiene que tener lo que nos sobra? Yo opto por hacer trapos.

Algo para reflexionar.

A parte de todo esto, y con mis opiniones políticas fundamentadas, creo que debería de ser el Estado el que ayudara a las familias a conseguir estos objetos básicos (comida, ropa e incluso juguetes que son básicos para el desarrollo de un niño). Y no tengan que llorar la ayuda de los demás, en su mayoría personas con una moral judeocristiana que busca simplemente el perdón eterno a cambio de dar unas migajas. En resumen: Aceptar la limosna de los ricos.

Sin embargo seguiré ayudando pues la solución está realmente muy lejos. Y lo dicho, simplemente reflexionad.

“Entre todos” y su falta de integridad

 Estado de bienestar: sistema social de organización en el que se procura compensar las deficiencias e injusticias de la economía de mercado con redistribuciones de renta y prestaciones sociales otorgadas a los menos favorecidos – RAE

Es difícil pensar en la actualidad que España se encuentre en un Estado de Bienestar con el dualismo social tan acentuado que hay y sin embargo muchos aún lo creen. Por ese mismo motivo se deberían de respetar algunos de nuestros derechos.

Existe un programa en la actualidad, en la Televisión Española que se llama “Entre todos”.

La mecánica del mismo es sencilla: Alguien con un problema (normalmente monetario) en algún tipo de drama social se dedica a proclamarlo por la televisión. La presentadora hace un llamamiento a la gente para que ayude de alguna forma (normalmente monetaria), se hacen algunas llamadas con nombres y apellidos que realizan donaciones y todos contentos.

¿Qué problema hay?

Pues no sólo uno.

El principal es que volvemos al concepto de “caridad”, remontándonos a la época de la Posguerra Española, donde la “caridad cristiana” era algo normal. ¿Qué quieres ir al cielo? Ayuda a tu vecino, dale un par de monedas para que se compre una barra de pan, él podrá comer hoy, y tu alma será recompensada.

¿Pero qué hará tu vecino después?

Con el paso de los años y gracias a los Servicios Sociales, hemos pasado del concepto de “caridad” al de “integración”, ya no consiste en dar una moneda a tu vecino, sino ayudarle para que se integre en la sociedad y que con sus propios medios pueda seguir adelante. Un concepto fácil y sencillo que sin embargo a algunos les cuesta todavía entender.

¿Qué genera este programa?

La señora Juana necesita comer, su pensión es de 300 euros y no le llega para comer. Juana llama al programa y le regalan un carro lleno de comida para un mes. Todo el mundo aplaude ¿Y el mes que viene qué?
Hay una frase muy conocida que dice “pan para hoy, hambre para mañana” y eso mismo es lo que produce este programa, seguramente si siguiéramos estos casos día a día veríamos que estas personas siguen teniendo una vida llena de preocupaciones en las cuales ni siquiera el dinero que les ha entrado sirve para paliar sus problemas.

¿Y la integridad qué?

Otro problema es el de la integridad, la ética. Cuando tú mendigas, porque lo que se hace al llamar a este programa es mendigar, es porque no puedes hacer otra cosa. Estas personas se encuentran en situaciones límites y acuden al programa degradándose a toda España ¿por qué? Porque tienen que contar sus intimidades creyendo que es la única solución a su alcance. Esto no sólo coloca a esas personas en la misma situación que a alguien que pide en el metro o por la calle, es incluso peor.

Además, el lenguaje que se utiliza en el programa es insultante. A cada persona, tanto los que llaman para pedir como los que lo hacen para ayudar, se le trata como si tuviera dos años. Se utiliza un tono infantil que a veces roza el insulto. Utilizan frases que repiten una y otra vez con un soniquete molesto. Y todo esto se adereza con aplausos cada dos minutos para demostrar lo muy de acuerdo que está todo el mundo con todo.

¿Tenemos que aguantar esto?

Yo creo sinceramente que no. Como programa perteneciente a Televisión Española esto es conocedor del Gobierno. Sin embargo se olvidan de algo, seguimos en un país en el que el Estado debe atender las carencias que provoca y no darnos caridad los unos a los otros mientras aplaudimos. Nadie tiene que rebajarse para conseguir ayuda, todo lo contrario, se deberían de fomentar los servicios sociales ahora que todo va cada vez peor en vez de hacer unos recortes obscenos, y no dar dinero a este tipo de proyectos.

No confundáis “caridad” con “ayuda”. Hay muchos movimientos sociales de ayuda que no implican caridad, y todos nos podemos ayudar sin tener que rebajarnos.

Os dejo con una noticia sobre un alumno de trabajo social que llamó al programa para denunciar todo lo que he dicho arriba.

http://entretenimiento.terra.es/tv/videos/un-espectador-saca-los-colores-a-toni-moreno,510207.html

Conflicto y formas de tratarlo

“Una vez más has traído la armonía a esta familia”.

     (Willie Turner después de que Alf provocase una pelea entre Kate y su madre. “ALF”)

 

Image

Tropezarse dos veces con la misma piedra.                                        

Los conflictos son algo habitual en la vida de las personas, discutimos y nos enfadamos con más o menos razón y cuando empiezan puede que exista una forma de solucionarlo, pero si la situación continúa se puede reducir en una ruptura del contacto o incluso una pelea que pueda terminar demasiado mal.

 

Fases del conflicto.

No siempre se dan en el mismo orden y hay ocasiones en que se saltan pasos (por ejemplo con personas con una relación con problemas anteriores, o tensa por cualquier motivo externo a ella), sin embargo en un contexto dentro de la norma la situación (según fulanito de tal mirarlo en Internet) sería de la siguiente manera[1]:

1)      Incomodidades:

Se intuye que algo no va bien pero no se sabe con seguridad.

2)      Malentendidos:

Algo no va bien y se nota.

3)      Incidentes:

La relación empieza a resentirse.

4)      Tensiones:

Empiezan a formarse aliados en los dos bandos.

5)      Crisis:

Hay gritos y discusiones, se puede llegar incluso a las manos.

 

Formas de actuar frente a un conflicto.

Un conflicto puede ser llevado de distintas maneras según sea la personalidad de uno, le interese más la relación o le interese más el resultado del conflicto. A pesar de que es sabido que el conflicto puede llegar a ser una buena manera de reforzar una relación (estoy segura de que más de uno lo ha podido vivir en su propia piel), los conflictos también llegar a convertirse en un verdadero problema de cargas negativas y luchas de poder. Aunque en muchas ocasiones se crea que se ha actuado de la manera adecuada no siempre es así.

Confrontación-Competición: Lo importante son los resultados ¿qué más da la otra persona cuando sabemos perfectamente que tenemos razón? Lo importante es ganar o perder, el resto tonterías sin importancia.

Colaboración: Se actúa con la otra persona para poder solucionar el problema, puede que todo sea un malentendido o quizás una forma de ver de manera distinta la misma situación. Las partes con importantes, pero el problema y su solución también.

Evitación: Huir del problema, todo se ha ido al garete, la situación es insostenible y las partes no la aguantan, a veces la manera más rápida de actuar aunque eso sí, la relación no importa y los resultados… Tampoco.

Acomodación: ¿Qué más da quién tenga razón cuando la otra persona es tan importante para uno? Darle la razón al otro para no discutir puede que sea la solución más inmediata al problema, pero puede crear otros de la misma índole más adelante.

Compromiso: No estás de acuerdo con lo que dice el otro y la relación no es tan importante, pero lo es lo suficiente como para dejar las cosas en tablas. Se da un poco de razón al otro y un poco de importancia a la relación, ambas cosas son importantes… Pero quizá no lo suficiente.

 

“Yo nunca me enfado” –dijo cruzando los brazos con el ceño fruncido.

A veces nuestra manera de actuar dice más que nuestras palabras, según varias teorías (el llamado “lenguaje corporal”).

Para solucionar un conflicto hay que tener predisposición a ello y no actuar a regañadientes, nuestros gestos nos delatan y son muy importantes.

 

¡No logro que la situación cambie ocurra lo que ocurra!

Hay casos y casos, en ocasiones aunque pongamos todo de nuestra parte no hay manera de solucionar un conflicto e incluso nosotros mismos no podemos aguantarlo ya. En esos casos lo mejor es solicitar la ayuda de un tercero como la figura del mediador. Aunque de esto ya hablaré en otra ocasión.


[1] Fases explicadas a mi manera de aquí, para verlas mejor explicadas mirar ahí.